Fuente de la imagen: @F1
Singapur nunca defrauda y siempre sorprende. Este año no fue para menos. Hubo sonrisas y lágrimas entre los pilotos y solo aquellos con buena cabeza consiguieron puntuar en un circuito tan duro como este. Aunque, no todo depende del piloto, sino que se lo digan a Kimi. El finlandés había hecho lo más difícil, adelantar a un Mercedes en pista. No obstante, el equipo tenía otros planes y una desastrosa estrategia de última hora (calcada a Abu Dhabi 2010) tiró del podio a Kimi y hizo subir a Hamilton ante la mirada atónita de espectadores y los propios jefes de Mercedes.
Ferrari parece no aprender del pasado y es capaz de tropezar en la misma piedra una y otra vez. Sin un coche competitivo (superado por Mercedes y Red Bull), con estrategias erróneas (planteadas por el miedo) y sin vistas a un futuro mejor, siguen esperando ganar Mundiales. Difícil manera de conseguir tal objetivo.
Sin lugar a dudas las sonrisas estaban en Mercedes y Red Bull, que de nuevo subían al podio juntos. Rosberg sonreía porque había conseguido ganar pese a cruzar a menos de un segundo Ricciardo y por haber mantenido dentro del trazado un coche casi sin frenos; Ricciardo por haber hecho una carrera perfecta y, Hamilton por salvar los muebles en el último instante.
Singapur siempre deja vencedores y vencidos. El año pasado dejó fuera del podio a los dos Mercedes que se convirtieron en vencidos, pero este año, han sabido vencer a Ferrari. Si lo extrapolamos a los pilotos vemos que: Rosberg vencedor y Hamilton vencido, claro está, porque ahora uno es líder. Ricciardo vencedor y Max vencido, de nuevo una mala salida le dejó sin opciones a podio. Alonso vencedor y Button vencido, el británico tuvo que abandonar por motivos mecánicos mientras, el español sacaba petróleo luchando por la P5....
Aunque para mí, uno de los grandes vencedores fue Kvyat que resurgió de las cenizas y demostró de nuevo el talento por el cual subió un día a Red Bull. Plantó cara a Max y hizo oídos sordos de los lloros del joven que quería pasar. Acabó en los puntos y consiguió cerrar una mala racha de cuatro abandonos y cuatro ceros.
Como espectadora de este deporte solo espero que la energía de Singapur contagie a la seis carreras que quedan y podamos disfrutar del mayor espectáculo del motor. Hasta dentro de dos semanas!

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